El artículo 2 de la Ley 26/2006 de Mediación de Seguros y Reaseguros Privados delimita el ámbito de aplicación objetivo tanto de la mediación de seguros como de la de reaseguros:

  Las actividades a que se refiere el artículo 1 comprenderán la mediación entre los tomadores de seguros o de reaseguros y asegurados, de una parte, y de las entidades aseguradoras o reaseguradoras autorizadas para ejercer la actividad aseguradora o reaseguradora privada, de otra.

 El mismo artículo 2, en el apartado 1, señala lo que debe entenderse por mediación de seguros:

A tales efectos, se entenderá por actividad de mediación aquellas actividades consistentes en la presentación propuesta o realización de trabajos previos a la celebración de un contrato de seguro o de reaseguro, o de celebración de estos contratos, así como la asistencia en la gestión y ejecución de dichos contratos, en particular en caso de siniestro.

En relación con lo anterior, hay que tener presente algunas consideraciones. Por ejemplo, que la mediación de seguros consiste en un servicio global de atención al cliente que puede abarcar diferentes fases:

 1.- Fase previa a la posible celebración de un contrato de seguro.

2.- Fase de celebración del contrato de seguro.

3.- Fase posterior a la celebración del contrato de seguro.

Sin embargo, hay que tener presente una salvedad. A pesar de esta diferenciación por fases, éstas no deben concurrir conjuntamente. Para que se entienda realizada la actividad de mediación de seguros bastaría simplemente con que se realizara una de ellas. En ese supuesto ya nos encontráramos en el ámbito de la actividad de intermediación de seguros.

Ámbito subjetivo

Por lo que hace referencia al ámbito subjetivo, el artículo 2 apartado 2 de la misma ley señala:

Los preceptos de esta ley serán de aplicación a:

a)      Las personas físicas y jurídicas que, a cambio de una remuneración, emprendan o realicen las actividades de mediación de seguros o de reaseguros definidas en el apartado anterior.

b)      Quienes bajo cualquier título desempeñen cargos de administración o de dirección de personas jurídicas que desarrollen la actividades de mediación de seguros o de reaseguros:

  • las entidades aseguradoras y reaseguradoras
  • las entidades que suscriban los documentos previstos en esta ley o en sus disposiciones complementarias de desarrollo
  • y aquellas para quienes legalmente se establezca alguna prohibición o mandato en relación con su ámbito de aplicación

Ámbito territorial

 Y en lo referente al ámbito territorial, también el artículo 2 de la citada ley, en los apartados 3 y 4, dispone lo siguiente:

 Las actividades y operaciones definidas en el apartado 1 se ajustarán a lo dispuesto en esta ley:           

 a)      Cuando sean realizados por mediadores de seguros y corredores de reaseguros residentes o domiciliados en España.

 b)      Cuando sean realizadas en España por mediadores de seguros y de reaseguros domiciliados en el territorio de cualquiera de los restantes países miembros del Espacio Económico Europeo

 4.- A los efectos de lo previsto en esta ley, se considerará:

 a)      Estado miembro de origen: el Estado del Espacio Económico Europeo en el que el mediador de seguros o de reaseguros tenga su residencia y ejerza sus actividades, si es una persona física o jurídica. O su domicilio social si el mediador es una persona jurídica. En este último caso, si conforme a su derecho nacional no tiene domicilio social, el Estado miembro del Espacio Económico Europeo en el que tenga su oficina principal.

b)      Estado miembro de acogida: el Estado miembro del Espacio Económico Europeo en el que un mediador de seguros o reaseguros tenga una sucursal o suministre servicios.”

 

 ¿Qué no es la mediación de seguros?

 Tras clarificar los ámbitos objetivo, subjetivo y territorial de aplicación de la Ley, el artículo 3, establece lo que no se entiende por mediación de seguros:

 No se considerarán actividades de mediación de seguros o reaseguros privados:

 a)      La actuación de las entidades como abridoras en las operaciones de coaseguro.

 b)      Las actividades de presentación, propuesta o realización de trabajo previo a la celebración de un contrato de seguro o de reaseguro, o de celebración de estos contratos, o bien la asistencia en gestión y ejecución de dichos contratos, en particular en caso de siniestro, cuando dichas actividades las lleve a cabo una entidad aseguradora o reaseguradora, o un empleado de estas que actúe bajo la responsabilidad de esa entidad, sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 2.1, párrafo segundo.

 c)       La información prestada con carácter accesorio en el contexto de otra actividad profesional, siempre que esta actividad no tenga como objetivo ni ayudar al cliente a celebrar o a suscribir un contrato de seguro o de reaseguro, ni tenga como finalidad la gestión de siniestros de una entidad aseguradora o reaseguradora a título profesional, o la realización de actividades de peritaje y liquidación de siniestros.”

Alguna excepciones 

Por otro lado el artículo 3.2 dispone:

Esta ley no se aplicará a las personas que realicen la actividad de mediación de seguros cuando concurran todas las circunstancias siguientes:

 a)      Que la actividad profesional principal de la persona en cuestión sea distinta de la mediación de seguros.

b)      Que el contrato de seguro sólo exija que se conozca la cobertura del seguro que se ofrece.

c)       Que el contrato de seguro no sea un contrato de seguro de vida, no cubra ningún riesgo de responsabilidad civil y que el seguro sea complementario del bien o del servicio prestado por algún proveedor, cuando dicho seguro cubra:

1º) El riesgo de avería, pérdida o daño a las mercancías suministradas por dicho proveedor.

2º) Los daños al equipaje o pérdida de éste y demás riesgos relacionados con un viaje contratado con dicho proveedor, incluso cuando el seguro cubra los riesgos de accidentes o enfermedad, o los de responsabilidad civil, siempre que dicha cobertura sea accesoria a la cobertura principal relativa a los riesgos relacionados con dicho viaje.

d)      El importe de la prima anual no sea superior a 500 euros y la duración total del contrato de seguro, incluidas las posibles prórrogas, no sea superior a cinco años.

Prohibiciones

 Por último, el artículo 5, apartado 2, de la citada ley establece las siguientes prohibiciones a los profesionales de la mediación de seguros y reaseguros privados:

Los mediadores de seguros y de reaseguros privados no podrán:

a)      Asumir directa o indirectamente la cobertura de ninguna clase de riesgos ni tomar a su cargo, en todo o en parte, la siniestralidad objeto del seguro, siendo nulo todo pacto en contrario.

b)      Realizar actividades de mediación para las sociedades mutuas y cooperativas a prima variable.

c)       Realizar la actividad de mediación a favor de entidades que no cumplan los requisitos legalmente exigidos para operar en España, o que actúen transgrediendo los límites de la autorización concedida.

d)      Utilizar en la denominación social y en la publicidad e identificación de sus operaciones mercantiles, expresiones que estén reservadas a las entidades aseguradoras o reaseguradoras que puedan inducir a confusión con ellas, sin perjuicio de lo previsto en el artículo 17.1, en el artículo 22, en el artículo 25.3 y en el artículo 33.3.

e)      Imponer directa o indirectamente la celebración de un contrato de seguro.

f)       Añadir recargos a los recibos de prima emitidos por las entidades aseguradoras, siendo nulo cualquier pacto en contrario.

g)      Celebrar en nombre de su cliente un contrato de seguro sin el consentimiento de este.

Dibujo abstracto que ilustra el colorido de la mediación de seguros

 

 

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